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ODA A ELLAS Guardianas de la sabiduría sagrada y diosas de la Tierra.

SI DIOS FUERA MUJER(Mario Benedetti)

¿Y si Dios fuera mujer? pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.

Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia.

Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.

Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.

 ODA A ELLAS: DIOSAS DE LA TIERRA

La mujer ha sido siempre un símbolo poderoso de vida, sabiduría y resistencia. Su esencia ha sido tanto venerada como temida, pero por encima de todo, ha sido indispensable. Hoy, alzamos nuestras voces para entonar una oda a ELLAS, las mujeres de este mundo, cuyo espíritu inquebrantable ha sido la columna vertebral de sociedades a lo largo de los tiempos.

LAS RAICES DE LA FUERZA FEMENINA

La fuerza femenina ha arraigado su poder en la esencia misma de nuestro ser. Como árboles milenarios, las mujeres han extendido sus raíces en la tierra nutriente de nuestra existencia, ofreciendo refugio y sabiduría. Son guardianas de los secretos más profundos de la humanidad, llevando en su ser el eco eterno de las diosas de antaño, y con ello, la promesa de la vida y la continuidad de nuestra especie.

La fuerza de la mujer, inmutable y resiliente, es el sustrato de la civilización humana. Desde las veneradas matriarcas de antiguas culturas hasta las innovadoras y líderes transformacionales de hoy, la esencia femenina se ha entrelazado con los hilos más íntimos de nuestra historia y evolución. Mujeres de todas las eras han nutrido a la humanidad con su sabiduría y fortaleza, como los árboles milenarios que se arraigan profundamente en la tierra, cuyas ramas se extienden hacia el cielo, simbolizando la conexión entre lo terrenal y lo divino.

Las mujeres han sostenido comunidades con sus manos curativas y sus corazones resistentes, han cantado canciones de cuna que han calmado tempestades y han recitado oraciones que han movido montañas. En cada época, han sido las portadoras de la vida, tejiendo la tela de la existencia con hilos de compasión y empatía, impregnando la sociedad con un sentido de unidad y propósito.

Su poder es tanto silencioso como estruendoso, capaz de grandes actos de creación y aún mayores actos de preservación. La fuerza femenina es una amalgama de resistencia pacífica y rebelión apasionada, capaz de sostener el peso del mundo con la suavidad de un abrazo y la firmeza de una voluntad inquebrantable. Es una fuerza que no solo nutre al individuo, sino que cataliza el cambio colectivo, guiando a las generaciones a través de las edades.

A medida que las mujeres de hoy caminan con pasos decididos hacia el futuro, sus raíces penetran más profundamente en la rica tierra de las posibilidades. Cada paso adelante es un reconocimiento de su valor eterno y una afirmación de su lugar como pilares de la sociedad. Con cada triunfo sobre la adversidad, con cada techo de cristal roto, y con cada nuevo camino forjado, la fuerza femenina continúa floreciendo, ofreciendo nuevas flores de esperanza para el mañana.

Honrar las raíces de la fuerza femenina es celebrar la vida misma. En cada mujer, hay una historia de triunfo y desafío, de amor y pérdida, de creación y sacrificio. En su colectividad, hay una energía sin límites que puede transformar el mundo. La fuerza femenina no es solo un componente esencial de nuestra existencia pasada y presente; es también la llave maestra para nuestro futuro colectivo. En la reverencia de estas raíces, encontramos la inspiración para crecer, prosperar y, lo más importante, para continuar la inquebrantable danza de la vida.

LA DIOSA EN CADA UNA

La divinidad de la mujer no está en algún reino celestial, sino en la realidad tangible de su existencia diaria. Cada gesto de amor, cada palabra de consuelo, cada acto de valentía es una manifestación de la diosa interior. Las mujeres reflejan la diversidad y la belleza de la naturaleza misma, mostrando con cada cambio una nueva faceta de su ser divino. Reconocer la diosa en cada mujer es celebrar la vida en todas sus expresiones, es honrar la tierra, el agua, el aire y el fuego.

La esencia de la divinidad femenina reside en la vida cotidiana, en los momentos más humildes y en los actos más grandiosos de coraje y compasión. Cada risa compartida, cada lágrima derramada en solidaridad, cada mirada que penetra el alma, resuena con la voz de la diosa interior. La mujer, en su complejidad y simplicidad, en su vulnerabilidad y su fuerza, encarna los elementos primordiales que dan forma a la existencia.

La diosa en cada mujer se revela en la paciencia infinita de las madres, en la sabiduría intuitiva de las abuelas, en la pasión ardiente de las amantes y en la resiliencia feroz de las luchadoras. Cada una de ellas, con sus historias únicas, con sus sueños y desafíos, es un reflejo viviente de la energía creadora que da forma al universo. Son espejos de la tierra que nutre, del agua que cura, del aire que inspira y del fuego que transforma.

Esta divinidad no está separada de la realidad mundana; está intrínsecamente entretejida en las fibras de cada día. Se encuentra en la habilidad de transformar lo ordinario en algo mágico, de ver la belleza en lo imperfecto y de infundir vida a los espacios más estériles. Es la artista que pinta con pinceladas de amor en el lienzo de la vida diaria, el espíritu que infunde calor en los corazones fríos y la líder que alumbra caminos hacia nuevos horizontes.

Cada mujer es un altar vivo en el que se honran las tradiciones antiguas y se forjan nuevas visiones. En su capacidad de soportar el dolor y en su voluntad de perseguir la alegría, hay una oración en movimiento, una ceremonia perpetua que honra la interconexión de todas las cosas. La diosa en cada mujer es la guardiana de este templo, una maestra en el arte sagrado de la vida.

UN LLAMADO A LA CELEBRACIÓN

Es el momento de celebrar a las mujeres en todas sus dimensiones y etapas de la vida. A la sabiduría de la anciana, al ímpetu de la joven, a la ternura de la madre y a la inquietud de la hija. Es hora de escuchar sus historias, de aprender de su sabiduría, de entender sus luchas y de festejar sus triunfos. En un mundo que a menudo las silencia, es nuestro deber y nuestro honor alzar la voz en su alabanza, reconociendo y valorando la riqueza de su contribución a la vida.

HACIA UN FUTURO EN EQUILIBRIO

Soñamos y trabajamos por un futuro en el que la sabiduría femenina sea no solo celebrada, sino también integrada plenamente en el tejido de nuestra sociedad. Un futuro donde las mujeres caminen en libertad y fuerza, donde su luz no sea opacada y su voz no sea acallada. Este futuro depende de nuestras acciones hoy: de reconocer, respetar y elevar a las mujeres en nuestras vidas, de defender sus derechos y su dignidad, y de celebrar su existencia sagrada.


Y si tu anhelo es crecer en amor, propio y ajeno, como mecanismo de crecimiento y conexión, te invitamos a seguir nutriéndote de la mano de nuestros docentes, como:
Cristina Durán. Colaboradora de nuestra «Escuela de vida Consciente». https://www.ecosofiadigital.ecocentro.es/cd

Accede a todas nuestras actividades en la AGENDA-MARZO-24.pdf


“La Academia de la Consciencia”, dirigida por Emilio Carrillo, está al servicio de todas las personas que desean íntimamente su auto-transformación y ser semillas y agentes activos de la nueva humanidad que ya late en tantos corazones y brilla en tantas almas.

Y en el arranque de 2024, con el apoyo de Ecocentro, ha sumado a sus actividades la edición de los “Cuadernos de la Academia”, que con abordarán en cada número una temática específica dirigida a colaborar en el impulso de la citada nueva humanidad y a proporcionar fundamentos sobre la Consciencia y su expansión a todos los que lo deseen.
Así, acaba de ver la luz el nº 3 de los Cuadernos, que recoge el ensayo titulado “¿Qué es la sabiduría?”, escrito por Emilio Carrillo y Lola Rumi.
Tiene un coste simbólico de 4 euros y se puede descargar por medio de este enlace:

https://www.ecosofiadigital.ecocentro.es/cuaderno-lac-3-marzo