
Los humanos llevamos aprovechando la riqueza nutricional de los hongos comestibles durante siglos. Aunque se cree que la humanidad lleva consumiéndolos desde la prehistoria, los primeros indicios de un claro interés hacia ellos son de hace trece mil años, cuando empiezan a aparecer en representaciones artísticas de varias civilizaciones.
Tanto en el Imperio Romano, como en la Antigua Grecia o la China tradicional se han reconocido y valorado los beneficios de los hongos comestibles en nuestra salud. Además, se han utilizado tradicionalmente como remedio medicinal para muchos males. Curiosamente, en el antiguo Egipto los faraones prohibieron su consumo ya que se consideraba que eran el alimento de los Dioses. Por otro lado, los aztecas lo llamaban “nanacatl”, lo que significa “carne”. En la Antigua Grecia ya se clasificaban en varias especies y se investigaba sobre las propiedades y riesgos de cada una. Con todo esto podemos concluir que el reino de los hongos lleva llamando la atención de civilizaciones alrededor del mundo durante siglos, y sabemos que hoy continúan siendo alimentos muy populares. Pero, ¿por qué son alimentos tan ricos? ¿Qué es lo que los diferencia de otros?
En el artículo de hoy hablaremos de los principales beneficios de los hongos comestibles en nuestra salud y de cómo podemos sacar el máximo beneficio de estos incluyéndolos en nuestra dieta.
Indice
¿Por qué es beneficioso comer hongos?
Hablar de “las propiedades de los hongos” es generalizar, porque este reino aborda infinidad de especies, cada una de ellas con características muy distintas. Los hay que pueden categorizarse como “superalimentos” y también otros que resultan letales. Pero, para facilitar la comprensión, nos centraremos en aquellos hongos comestibles y además comunes en los mercados, como pueden ser el champiñón o las setas, entre otros.
Los hongos comestibles son fuentes de hasta quince vitaminas y múltiples minerales que absorben directamente del suelo en el que crecen. Además, son potentes antioxidantes y su alto porcentaje en selenio destaca también sus propiedades antiinflamatorias. Hongos como el Reishi se utilizan, además, como reguladores de los ciclos de sueño.
Como habíamos comentado anteriormente, los hongos se han utilizado tradicionalmente también como medicina. Y es que estos alimentos ayudan a reforzar el sistema inmunológico a través de su actividad antimicrobiana, que combate muchos tipos de bacterias que amenazan nuestro cuerpo. Además, incluyen compuestos flavonoides (como la naringenina o la morina) que ayudan a combatir diversas patologías como la cardiopatía isquémica. Se están dedicando cada vez más recursos a investigar el potencial del reino de los hongos en nuestra salud y lo que conocemos ahora es, probablemente, solo la punta del iceberg. Por ahora, podemos concluir en que la inclusión de hongos comestibles en una dieta variada y equilibrada puede reforzar nuestro sistema y mejorar su funcionamiento.

¿Qué hongos comestibles podemos encontrar en el mercado?
Los hongos comestibles más conocidos y fáciles de obtener son el champiñón, el shiitake, la trufa, el porcini, el portobello, las gírgolas o el matsutake. Acudir a tu mercado local más cercano en esta época del año, el otoño, es una manera magnífica de conocer los hongos que prosperan en tu zona e indagar más en las propiedades de estas.
Maneras de incorporar los hongos en nuestra dieta
Es probable que después de expandir tus conocimientos sobre los hongos quieras correr a incluirlos en tu lista de la compra. Pero la opción de comerlos frescos no siempre es viable: puedes estar buscándolos fuera de temporada, que en tu zona no prosperen o que, simplemente, el precio sea demasiado elevado (la mayoría de los hongos locales están muy cotizados en el mercado). Por eso, quizás te es útil considerar otras opciones.
La primera que te proponemos es ingerirlos en cápsulas, de manera que puedas obtener sus propiedades nutricionales en cualquier época del año. En nuestra tienda Ecocentro puedes encontrar diversos tipos de hongos en este formato: Shiitake, Melena de León, o mezclas (Reishi, Shiitake y Maitake; MicoComplex 6).

Ver Melena de León en cápsulas
Otra opción es ingerirlos en polvo, mezclándolos con agua, zumos o batidos. Es compatible con infinidad de recetas y en Ecocentro también puedes comprarlos en este formato (¡Y, además, de agricultura ecológica!).


Precauciones con los hongos
Por mucho que defendamos las propiedades de los hongos, es muy importante ser consciente también de los riesgos de una identificación errónea de estos. Ahora que estamos en otoño, es muy tentador coger los hongos que encuentras durante un largo paseo en la montaña, pero bajo ningún concepto debemos ingerirlos sin la supervisión de un especialista. Lo mejor es siempre obtenerlos directamente de un distribuidor e informarte sobre cuáles son los hongos que te pueden resultar más beneficiosos de aquellos que estén disponibles en tu mercado.
Los hongos no solo son fascinantes en cuanto a sus propiedades, sino que crean una imprescindible red de comunicación para los ecosistemas. Te dejamos un ejemplo a través del documental Fantastic Fungi, que nos regala un viaje por un reino imperceptible a través de nuestra mirada, pero lleno de vida allá donde mires. ¡Os animamos a que lo veáis completo!
