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Kefirko, probióticos caseros de cultivo fácil!

16/Enero/2019

Kefirko es un kit todo en uno, que te permitirá hacer kéfir casero de una forma más práctica y sencilla. Ofrece las condiciones perfectas para la fermentación y simplifica el proceso de separar los gránulos de kéfir del kéfir líquido.  El kit está constituido por el tarro de vidrio, tapa superior, tapa colador, palito mezclador, exprimidor y un libro con fantásticas recetas de kéfir.

El tarro de vidrio y todos los otros componentes de Kefirko, están 100% libres de Bisfenol A (BPA). Un compuesto químico presente en muchos productos y materiales plásticos, el cual se ha demostrado que es dañino para la salud humana y puede estar asociado a la diabetes, determinados tipos de cáncer y otras enfermedades.

Además, Kefirko es súper práctico ya que todas sus piezas y accesorios son aptos para el lavavajillas, sin embargo es recomendable lavarlos a mano para obtener mejores resultados de higiene.

El kéfir de leche es una bebida fermentada, originaria del Cáucaso, normalmente elaborada a partir de leche de vaca, cabra u oveja (más abajo hablaremos sobre el kéfir de leche de coco). El kéfir es una excelente fuente de calcio, proteínas, pero es más conocido por ser rico en probióticos. Aunque el kéfir de leche y el yogurt sean muy parecidos, existen diferencias importantes entre los dos.

El kéfir tiene más valor nutricional que el yogurt, contiene menos lactosa y contiene más de 30 tipos distintos de lactobacilos. Posee un sabor más ácido y, tras el proceso de fermentación, se obtiene una bebida ligeramente gaseosa gracias al dióxido de carbono que se produce. Por otro lado, el kéfir debe fermentar a temperatura ambiente. Los gránulos fermentan la leche por 24 horas, permitiendo que la bacteria fermente la lactosa (el azúcar natural de la leche) y la transforme en ácido láctico. Una vez obtenido nuestro kéfir, los gránulos pueden ser utilizados de nuevo para fermentar una nueva ración de kéfir. Para ello, tan sólo basta con separar los gránulos del kéfir líquido e iniciar el proceso otra vez. Este proceso se puede repetir indefinidamente, ya que los gránulos crecen y se reproducen a lo largo de la fermentación.

Para aprovechar todos los beneficios del kéfir, se recomienda que este sea casero y consumirlo en el momento tras su preparación, pero también es importante utilizar los accesorios adecuados y seguir todos los consejos de mantenimiento y almacenamiento de los gránulos. Se cree que la palabra kéfir tiene su origen en la palabra turca “Keyif” que significa “bien-estar”. Esto se debe al hecho de que las personas que consumían kéfir con regularidad, tenían una sensación de bienestar.

El kéfir está lleno de vitaminas del complejo B y K, además de su enorme espectro de probióticos, contiene un alto porcentaje de proteínas (suero), aminoácidos (en los cuales se incluyen los BCAA), y también ácido fólico y calcio.

Los incontables beneficios del kéfir, se manifiestan sobretodo en la regulación del flujo intestinal y en el fortalecimiento del sistema inmunológico. El consumo regular de kéfir, ayuda a mejorar cualquier tipo de desajuste intestinal y promueve también una mayor capacidad de absorción de los nutrientes de los alimentos.

El kéfir de agua es una bebida probiótica preparada con gránulos de kéfir los cuales fermentan el agua azucarada, zumos o agua de coco. Los gránulos de kéfir de agua son un cultivo vivo, un conjunto de bacterias buenas y levaduras que viven en armonía en una relación simbiótica.

Para obtener un buen kéfir de agua, solamente tienes que utilizar los gránulos de kéfir, el agua y azúcar. Debido al proceso de fermentación, la bebida obtenida es ligeramente gaseosa, de sabor ácido y contiene un volumen muy bajo de alcohol. El kéfir de agua tiene menos cepas de bacterias que el kéfir de leche, pero es igualmente beneficioso para la salud y una excelente bebida probiótica. Es considerablemente más fácil de preparar que la kombucha, ofreciendo los mismos beneficios para el sistema digestivo, además, permite una infinidad de aromatizaciones. Para su producción se recomienda la utilización de azúcar integral o frutas deshidratadas (dátiles, ciruelas secas, higos secos, etc.…), éstas aportan los nutrientes necesarios a la fermentación y le darán sabor al kéfir.

La preparación y cuidados del kéfir de agua son muy sencillos. Es esencial que la fermentación se realice durante 48 horas, si lo dejamos más tiempo, el kéfir fermentará aún más el azúcar y su sabor será más ácido. No es recomendable que se fermente por más de 4 días ya que los gránulos se podrían dañar.

Se recomienda mantener los gránulos lo más activos posible, sin embargo, cuando no están fermentando, estos se pueden guardar en la nevera por 2 semanas. Simplemente los tienes que guardar en una solución de agua con azúcar y a la nevera.

 

El consumo regular de kéfir de agua ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, regula el tránsito intestinal y ayuda en la prevención de muchos tipos de enfermedades. El kéfir de agua también es un gran aliado en el combate de problemas de piel como el acné, eczemas y alergias. Combate la depresión, el insomnio y todos los problemas a asociados a estos. Algunos estudios indican también que el kéfir de agua tiene una particular función antiinflamatoria y antibiótica. En resumen, el kéfir de agua es un alimento muy completo, que puede ser parte de tu dieta de una forma práctica y deliciosa, contribuyendo a tu bienestar y calidad de vida!

 

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